AME plantea la nueva visión comercial que el viaje comienza y termina en el aeropuerto
• Javier García Bejos, Director General de Aeropuertos Mexicanos (AME), destacó el potencial comercial de los aeropuertos de destino final.
• Su tesis afirma que el pasajero que llega a un destino final de vacaciones no está en tránsito; está entrando o saliendo de la experiencia misma del viaje, y ese momento emocional vale comercialmente más, no menos, que el de un pasajero en conexión.
• AME diseña una identidad comercial distinta para cada uno de sus tres aeropuertos: Puerto Escondido y Riviera Nayarit, de vocación turística, y Saltillo, orientado al pasajero de negocios.
El Director General de Aeropuertos Mexicanos (AME), Javier García Bejos, durante su participación en el ACI-LAC Airport Commercial Forum, celebrado en la Ciudad de México, planteó una nueva visión sobre la experiencia comercial en terminales aéreas de destino final, al destacar que estos espacios pueden convertirse en una extensión del viaje y no únicamente en puntos de llegada o salida.
En la ponencia “Designing Passenger Journeys: Creating a Commercial Identity”, García Bejos destacó que los aeropuertos que reciben principalmente pasajeros cuyo destino final es una ciudad turística o de negocios tienen una oportunidad que la industria no siempre ha aprovechado: convertir la llegada y la salida en una extensión de la experiencia del viaje. El directivo expuso cómo el momento en que un pasajero llega o abandona un destino turístico representa una oportunidad para generar experiencias diferenciadas y fortalecer el potencial comercial.
La participación de AME se da en el marco de la consolidación del grupo como el primer grupo aeroportuario nuevo constituido en México en 20 años, con la operación de los aeropuertos internacionales de Tepic–Riviera Nayarit (TPQ), Puerto Escondido (PXM) y Saltillo (SLW).
Una oportunidad que la industria aún no aprovecha
García Bejos centró su intervención en una idea que va a contracorriente de la práctica habitual del sector: aunque los aeropuertos de AME manejan menos de 4 millones de pasajeros al año y son de destino final —sin tráfico de conexión—, esto no significa que su potencial comercial sea menor.
Por el contrario, sostuvo que el pasajero que llega a un destino de vacaciones se encuentra en un momento particularmente receptivo de su viaje, mientras que quien abandona el destino todavía mantiene una conexión emocional con la experiencia que acaba de vivir.
“El pasajero que llega a su destino final de vacaciones no está en tránsito, está entrando o saliendo de la experiencia misma del viaje. Ese momento emocional vale comercialmente más, no menos, que el de un pasajero en conexión”, afirmó García Bejos.
Esta visión fue compartida en el marco del foro por Rafael Echevarne, director general del Consejo Internacional de Aeropuertos para América Latina y el Caribe (ACI-LAC), quien destacó la importancia de que la industria aeroportuaria explore nuevos modelos para fortalecer la experiencia del pasajero y desarrollar identidades comerciales propias, particularmente en aeropuertos de menor escala.
Para sostener esta tesis, García Bejos citó dos casos internacionales. Jackson Hole Airport (JAC), en Wyoming, es el único aeropuerto comercial de Estados Unidos dentro de un parque nacional y cuenta con un diseño estrechamente vinculado con la identidad de la región y su entorno natural.
Así mismo, Seychelles International Airport (SEZ), por su parte, se posiciona como una puerta de entrada a un destino internacional de ocio y no únicamente como infraestructura de tránsito.
Ambos casos, con menos de 1 millón de pasajeros al año, muestran que un aeropuerto pequeño de destino único puede convertirse en un referente de diseño y experiencia precisamente por sus características y por su capacidad para integrarse con la identidad del lugar al que sirve.
Una identidad para cada destino
Bajo esta lógica, la estrategia comercial de AME no busca construir una identidad única para sus tres aeropuertos, sino desarrollar un modelo que responda a las características y necesidades específicas de cada pasajero.
En Puerto Escondido y Riviera Nayarit, la apuesta está en una oferta comercial y gastronómica vinculada con la identidad regional, con marcas y productores locales de Oaxaca y Nayarit, además de propuestas como mezcal, café, textiles y gastronomía.
En Saltillo, con un perfil más enfocado en viajeros de negocios y en la actividad industrial y automotriz, la oportunidad está en ofrecer herramientas que faciliten la productividad del pasajero, como salas de trabajo, conectividad y servicios ágiles para quienes viajan con frecuencia.
De manera transversal, los tres aeropuertos incorporan un diseño digital-first, con aplicaciones, personalización y opciones de pre-pedido, desde la construcción misma de su infraestructura comercial.
Diseñar desde cero
Para AME, una de sus principales ventajas es precisamente su condición de nuevo grupo aeroportuario. “Ser el primer grupo aeroportuario nuevo en México en 20 años significa no cargar con concesiones de retail heredadas: la identidad comercial se diseña desde el primer día, no se renegocia sobre un modelo antiguo”, señaló García Bejos.
Con esta visión, AME busca posicionarse como un referente de identidad comercial e infraestructura aeroportuaria de clase mundial en México, a partir de un modelo de inversión y operación en alianza con el Gobierno Mexicano que la compañía busca replicar en otros países.
