Hoy en el camión AVM 631 me negaron mi boleto, dijo que no tenía. Así empezó mi experiencia en esos camiones urbanos que andan en el Valle del Mezquital. Y es que el sangron de mi jefe para todo quiere boleto, o sea que ahora la empresa no me paga este trasladó por la mala forma de trabajar del operador.
Les cuento que el camión trae 38 asientos y eso es todo, como cualquier urbano que se respete poco espacio y tubos para agarrarse. Y así mismo manejan. Algunos vendedores con chácharas, nada típico del lugar.
Ni modo, así empieza la aventura en las comunidades hidalguenses.