El Hotel Impala de Queretaro sufrio una remodelacion de su lobby, digo sufrio porque el resultado fue una tartura genera. Se elimino el comodo centro de negocios sustituyendolo por mas area de recepcion y una minisalita con dos sillones. En el otro extremo instalaron un Cafe Punta del Cielo, que si bien es un estupendo establecimiento en el hotel se ve apretado y muy forzado.
El punto mas debil del hotel es el restaurante El Meson, que ofrce un buffet de 90 pesos que consiste en huevos revueltos secos, frijoles, chilaquiles (que son entomatados nada mas), pancita y un guiso de carne de puerco; en frutas solo hay dos variedades, 1 tipo de cereal, gelatina de un solo sabor y algo indeterminado llamada jugo. El servicio es malo a secas, solo hay dos meseros para 30 mesas.
El servicio del hotel es bueno pero con detalles, las recamareras no mostraran pudor alguno para reorganizar sus cosas, si usted toma por asalto los cajones colocando estrategicamente sus cosas, ella sin miedo se lo revolvera todo colocandolo como solo ella considera debe de ser correcto, lo cual a usted seguro le provocara severos disgustos.
El gimnasio cuenta con solo 3 paratos, no hay lavanderia pero si una area comun con mesas a las que todas las ventanas dan sin piedad, especialmente las de los baños que son de 1 metro cuadrado de area y se abren completamente.
Para un hotel que cobra de 550 a 1200 la noche esos detalles hacen que el cliente se sienta estafado, mas sin embargo es la mejor opcion en el centro de Queretaro en su segmento de precios.
