Estira y afloja
J. Jesús Rangel M.
La Secretaría de Comunicaciones y Transportes recibió la autorización para invertir 312 millones 393 mil pesos en la construcción del Aeropuerto Regional Barrancas del Cobre Creel, en el municipio de Bocoyna —utilizará 100 millones este año, 132 millones en 2011 y 80 millones en 2012—, que apoyará económicamente la Sierra Tarahumara, donde el gobierno de Chihuahua impulsa el primer proyecto turístico planificado de montaña vinculado al Ferrocarril Chihuahua-Pacífico y a los programas de turismo en la frontera norte y mar de Cortés.
Este proyecto implica, por ejemplo, que en las Barrancas de Cobre y en el parque nacional Cascada de Basaseachi se construyan hoteles de cuatro y cinco estrellas, cabañas, teleféricos, senderos con terrazas-miradores, lagos, albercas con aguas termales, cascadas, casas-árbol, campos de golf, rutas para cuatrimotos y bicicletas de montaña, tiendas de autoservicios, pistas go-karts y un ¡casino!, de acuerdo con el proyecto del gobierno de Chihuahua.
El aeropuerto tendrá una pista de dos mil 600 metros de longitud. En los primeros tres años se podrían considerar aeronaves para vuelos regionales de hasta 70 pasajeros que se conectarían con ciudades como Hermosillo, Culiacán, San José del Cabo, La Paz, Durango, Torreón, Chihuahua, Ciudad Juárez, Monterrey, Nogales, Tucson y El Paso. A partir del quinto año se prevén vuelos de Guadalajara, la Ciudad de México, Los Ángeles y Phoenix.
El proyecto pretende atraer 613 mil turistas al año, con una derrama económica de mil millones de pesos anuales; desarrollar infraestructura hotelera (470 cuartos), incluso de gran turismo, y crear cuatro mil empleos directos e indirectos para disminuir la marginación regional. Ya está en construcción la primera fase del teleférico, la tirolesa y el restaurante panorámico, que se espera entren en operación este mismo año.
Este proyecto implica, por ejemplo, que en las Barrancas de Cobre y en el parque nacional Cascada de Basaseachi se construyan hoteles de cuatro y cinco estrellas, cabañas, teleféricos, senderos con terrazas-miradores, lagos, albercas con aguas termales, cascadas, casas-árbol, campos de golf, rutas para cuatrimotos y bicicletas de montaña, tiendas de autoservicios, pistas go-karts y un ¡casino!, de acuerdo con el proyecto del gobierno de Chihuahua.
El aeropuerto tendrá una pista de dos mil 600 metros de longitud. En los primeros tres años se podrían considerar aeronaves para vuelos regionales de hasta 70 pasajeros que se conectarían con ciudades como Hermosillo, Culiacán, San José del Cabo, La Paz, Durango, Torreón, Chihuahua, Ciudad Juárez, Monterrey, Nogales, Tucson y El Paso. A partir del quinto año se prevén vuelos de Guadalajara, la Ciudad de México, Los Ángeles y Phoenix.
El proyecto pretende atraer 613 mil turistas al año, con una derrama económica de mil millones de pesos anuales; desarrollar infraestructura hotelera (470 cuartos), incluso de gran turismo, y crear cuatro mil empleos directos e indirectos para disminuir la marginación regional. Ya está en construcción la primera fase del teleférico, la tirolesa y el restaurante panorámico, que se espera entren en operación este mismo año.