lunes, 20 de febrero de 2017

Volvo 9800 DD ya es funcional y anda por Tasqueña



Reporte de Maxibuses:


!Hace unas horas apreciamos la unidad Volvo 9800 DD sobre calzada taxqueña dirigiéndose rumbo a los talleres de Pullman de Morelos y AERS, ya no pudimos apreciar a donde fue a parar pero al parecer estará siendo analizada por alguna de estas dos líneas¡

Golpean a operador de AU







Reporte de Richard Aguirre Lopez


"Hace rato como alas 12:30 en Minatitlan Veracruz se suscito una pequeña pelea entre un copiloto de una camioneta Voyager placas YHD-77-31 y el conductor de un autobús AU #5375 ... comentan que el AU le dio un "rozon" a la voyager por lo que el copiloto bajo de su auto y reto al AU a unos golpes, por lo que se bajo y se golpearon poco,el del AU resulto al parecer con sangrado de nariz y la otra persona nada ... pero la voyager resulto con el vidrio trasero roto ya que el del AU lanzo un piedra o palo que traía en el camarote ... lo que hizo enojar al señor de la voyager y este le aventó 2 piedrazos al parabrisas y ala puerta del AU ... ambos se fueron ... ya no se que sucedió ... supongo el AU iba para coatza ..."


Volvo en la flota de TIM


Irizar i8 en la flota de ADO Aeropuerto


Río Lagartos, un paraíso rosa


Río Lagartos está situada muy cerca de Valladolid, en la península de Yucatán. La zona fue declarada como Reserva Especial de la Biósfera en el año de 1979 y para entrar se necesita permiso especial otorgado por las autoridades correspondientes. En las 60 mil hectáreas protegidas se encuentra la población más grande de flamencos en México con más de 40 mil aves.

Las aguas de estas rías poseen un color azul de tonalidad clara. La reserva de Río Lagartos se ha convertido en el lugar preferido de cientos de flamencos rosados, quienes han hecho del sitio, el espacio perfecto para anidar y dar a luz a sus crías. Entre montañas blancas de sal, el agua es rosa, producto de la gran cantidad de artemias salinas, pequeños crustáceos que tiñen de rosa las aguas y los flamencos. La orilla del río está cubierta de cristales y espuma de sal que vuela por doquier. Intenta sumergirte: tus pies inmediatamente se levantan. Aunque en Río Lagartos el efecto no es tan fuerte como el que se vive en el Mar Muerto, la gran cantidad de sales permite flotar casi involuntariamente.

Cercano a la Reserva se encuentra el pueblo de Lagartos, de nombre semejante al de la reserva; sus amplias calles son de arena y conchas de la playa y sus casas de madera con marcos de color claro que miran hacia la costa. En este poblado, existe un parque central donde todas las tardes se reúnen las parejas, los ancianos y por supuesto, los niños que siempre alegres pelotean entre las jardineras de la plaza. Actualmente hay ya varios hoteles, si de comer se trata, existen varios lugares en donde el rico pescado y los suculentos mariscos están recién traídos del mar. Aquí puedes degustar de estos sabrosos platillos en las mesas con techo de palma y sillas de madera.

Para llegar a la Reserva de Río Lagartos puede irse desde Tizimín por la carretera 295 hacia la costa. Aunque en Tizimín hay gasolinera, es recomendable llevar una garrafa de repuesto para el resto del camino. En Tizimin existen dos terminales de autobuses, ambas se encuentran una a lado de la otra.

Camino a la reserva puede optarse también por ir a la playa de El Cuyo, que se encuentra casi al final de la ría que comienza en Río Lagartos y donde también viven especies de aves acuáticas, como garzas, martín pescador, pelícanos, entre otras. En este sitio hay cabañas de madera que incluyen hamacas, baño, mosquiteros y pequeñas terrazas.

Olor de ADO Platino



Como parte de la innovación de ADO, sus clientes Platino viven “toda una experiencia” desde el momento de comprar sus boletos, porque ahí perciben un agradable aroma que posteriormente percibirán en la sala de espera y  en el autobús.

Divertida parada de autobús: café gratis si se logra jugar con el resto de pasajeros



El alto consumo de café per cápita en los países del norte de Europa es ampliamente conocido. Con un mercado cautivo como este, la marca sueca de café Löfbergs, ha querido comprobar si los extraños que se encuentran en una parada de autobús son capaces de interactuar a cambio de un tentador premio.

Para ello, han puesto a prueba a los viajeros que esperan el autobús en un reto que requería de la colaboración de muchos, para lograr que el cartel-vitrina en el que estaba convertida la estación, liberase sus paquetes de café. Un juego en el están involucrados 18 botones que deben ser presionados de forma simultánea.

Y es que en esas latitudes, la falta de luz, durante muchas horas del día, lleva a que la experiencia de esperar a que llegue el transporte, sea demasiado tranquila (para no decir triste), por lo que esta propuesta con toques lúdicos, es una divertida idea para ser relacionada con la marca.