lunes, 12 de junio de 2017

Costumbres Guajoloteras en el autobús



Costumbres Guajoloteras

Dicese del conjunto de acciones que realiza un o varias personas de forma inconsciente en el transporte publico que los delatan como poco cultos en el arte del respeto a los compañeros de viaje. 

Las mas comunes son:

Ingerir alimentos con olores penetrantes.  No es justo que algunos vayan comiendo un oloroso pollo rostizado abordo y dejen a todos los demás con el antojo.

Tomar café o atole en la unidad. La angustia en los demás pasajeros al observar la caliente bebida en el endeble vaso sin tapa amenazando su integridad en cada movimiento.

Quitarse los zapatos durante el viaje. Compartir los olores más íntimos con los pasajeros no esta muy visto en la sociedad moderna.

Correr al baño apenas haber abordado la unidad. Cuando la naturaleza llama, hay que escucharla; pero ir al baño solo a visitarlo denota la falta de mundo.

Platicar en voz muy alta con sus compañeros de viaje. Luego no termina  con el chisme y los demás se quedan con la duda de que paso.

Llevar un ave de corral en una caja de cartón en el área de pasajeros. Llevar el ambiente del campo es bueno, pero quizá el ave no disfruta el viaje si va encerrada.

Patear el respaldo del asiento de adelante. Ciertamente el patear el respaldo no hará que el autobús llegue más rápido al destino.

Pedir bajada en cualquier lugar que parezca apetecible, sin importar el tipo de servicio. Es horrible pasarse de la parada y tener que caminar, ¿quien invento los viajes directos?

Escuchar reguetton. esto si es un crimen.

Viajar con la gorra, sombrero, kipa o equivalente dentro de la unidad. Hay pocas posibilidades de morir de insolación adentro.

Quejarse del WiFi de cortesía. Sabemos que dejar una conversación de watsapp a medias por fallas del wifi es frustrante, pero es más odioso tener que usar los datos del propio teléfono, con eso de que actualmente dan megas ilimitados a bajo costo.

Usar el WiFi del autobús para descargar archivos piratas o ver vídeos de youtube, Netflix, red tube o similares.

Dejar que los niños estén sueltos durante el viaje. Los niños se tienen que divertir pero pueden accidentarse o lastimar a otros pasajeros; los padres desobligados deben de buscar otros medios de transporte.

Dejar escapar gases durante el viaje. Nadie, absolutamente nadie esta interesado en su dieta.

Tomar fotos de los autobúses. Eso si es de lo más extraño.

Pararse de su lugar cuando la unidad apenas entra en la terminal, para bajar antes que nadie y fingir mucha prisa. No sabemos que buscan o pretenden estas personas, la mayoría solo baja de golpe para esperar varios minutos por su equipaje. (aportación de Junber)