viernes, 2 de junio de 2017

5 razones por las que debemos rescatar a los trolebuses



Se ha distinguido por ser un transporte accesible, seguro y no contaminante. Pero cuando uno se descompone para toda la línea.

La fila es larga para subir, y se rumora que no pasará. La incertidumbre de la gente que suele usar el trolebús ya es común. Pregunto a la gente si sabe qué ha pasado y la respuesta es parecida en todos lados.

“La verdad ya no sabemos, a veces se tarda mucho en pasar o a veces ya no pasa, a mí me deja en la esquina pero a veces se tarda mucho”.

Aun así, la gente sigue prefiriendo el trolebús por tratarse de un transporte económico, seguro, no contaminante y que cubre lugares que el metro no. Llama la atención que el 75% de las personas que esperan son adultos mayores, los cuales no pagan por usar el trolebus; resultado de politicas populistas.

No solo como pasajero, también como ciclista. En la calle, son de las personas más consideradas con los ciclistas, aun cuando se encuentran casi en todo momento. Sus rebases son con un margen amplio, y además, ceden el paso.

Las ventajas de un sistema de transporte como éste, son evidentes. No sólo en la Ciudad de México, sino en otras partes del país y del mundo.

Recientemente, ha sufrido algunos contratiempos al punto en que está a punto desaparecer. Algunas rutas han sido eliminadas, el mantenimiento de los autobuses se vuelve cada vez más insostenible y necesita una inyección de dinero para poder operar de mejor manera.

Es por eso que aquí te presentamos las 5 razones por las que debemos rescatar el trolebús.

No contamina

Dado que es alimentado por una catenaria de dos cables superiores donde circula energía eléctrica. El sistema es similar al de un tranvía, sin embargo, a diferencia de éste, no requiere de vías especiales y lo vuelve más flexible. No utiliza motores de combustión, ni emite gases contaminantes. Claro que esos cables son un peligro latente, se pueden desprender y lastimar a las personas por su alto voltaje.

Se tiende a pensar que la energía eléctrica es completamente limpia, pero en realidad no lo es, contaminan en otro lugar donde se le genera. A menos que sea una presa.

Es accesible

Desde su implementación, a mediados del siglo pasado, el Trolebús, ha mantenido su carácter de sistema accesible. Por mucho tiempo su tarifa fue de 2 pesos (en algunas rutas aún eso cuesta). Actualmente cuesta 4 en la mayoría de las rutas. En cualquier caso es de los más accesibles. (En los días de contingencia en 2016, fue gratis) Ademas es gratis para los adultos mayores, sus mayores fans como lo mencionamos.

Desafortunadamente el mantener esa tarifa tan ridículamente baja es una de las causas de su próxima desaparición, no hay ingresos suficientes para hacerlo rentable.

Es silencioso

Gracias a su naturaleza eléctrica, los trolebuses rara vez llegan a producir ruido excesivo. En las unidades más nuevas, no existen tantas vibraciones ni cambios bruscos por lo que se convierte en un transporte bastante cómodo.

Las rutas

Aunque actualmente, las rutas del trolebús han disminuido. casi 90%, llegan a lugares en donde no hay otro tipo de transporte masivo, y puede transportar a más personas que un microbús, por ejemplo. En la Ciudad de México solo operan unas cinco rutas, de las cuales la única con una frecuencia respetable de paso esta en el eje central. Sus rutas ya no cubren una necesidad real de movilidad para el grueso de la población, la proveniente del Estado de México; y es ahí donde esta su atractivo, se pueden usar con tranquilidad porque no van saturadas.


No necesita combustible

Sabemos que suena obvio, pero además de no necesitar gasolina para operar, es un área de oportunidad, pues en algunos lugares del mundo, no sólo no necesita combustible, sino que además genera energía a través del frenado regenerativo.  Es obvio que SI ocupan combustible, en la zona donde se genera la energía eléctrica necesaria para moverlos. La ilusión que se mueven con nada es solo para algunos pasajeros despistados.

Un punto importante a mencionar es el costo de cada unidad, el triple que lo de un autobús convencional, ademas el precio de sus refacciones es alto.


Es rentable

Aunque no es tan sencillo. el mantenimiento es mínimo, y en épocas en donde el combustible fósil va en aumento, se convierte una opción conveniente para todos, pues las empresas no invierten demasiado dinero en combustible, sino en infraestructura. Esto repercute en la tarifa y termina siendo un sistema accesible. Esto es lo que alguien que piensa que la energía eléctrica es gratis. En realidad el trolebus como esta funcionando actualmente no es nada rentable; su tarifa es ridícula, su mantenimiento costoso y su aparato burocrático y sindical un lastre.

Renovar los Trolebuses es una tarea titanica por su elevado costo.
 Su historia

Después de medio siglo, el trolebús ha formado parte de la historia de las calles de la ciudad. Ha protagonizado los trayectos de miles de personas y su particular forma, ha encantado en películas pero sobre todo en nuestra vida diaria. Hoy el trolebús es parte del paisaje de la Ciudad. Haciendolas horribles con sus cables colgados por todos lados.

Actualmente el trolebús tiene problemas para seguir operando pues las rutas se han recortado, los camiones limitado y el mantenimiento es difícil. La frecuencia con la que pasan, es cada vez menor y los autobuses presentan desperfectos. Sin embargo, existen propuestas para rescatar uno de los sistemas de movilidad más eficientes que ha tenido la Ciudad de México. Con autobuses eléctricos que se recargan en las terminales, con lo que podemos decir adiós a las catenarias.
¿Has utilizado el trolebús? ¿Qué opinas de este sistema de transporte?