domingo, 18 de junio de 2017

10 ALUCINANTES INTERIORES MUSEÍSTICOS PARA PERDERSE



Con el objetivo de invitarte a contemplar la belleza de algunos de ellos, te enlistamos los más alucinantes interiores museísticos que no necesitan de una obra de arte para exponer su grandiosa historia
MXCity



Hace poco menos de una década se nombró a la Ciudad de México como la metrópoli con más museos en el mundo, 169 para ser exactos. La actividad cultural ha crecido bastante y ello se ve reflejado en que ahora contamos con más “barrios artísticos“; lugares donde la actividad cultural confluye entre creadores, curadores e instituciones culturales instaladas en patrimonios simbólico-arquitectónicos y espacios privados y públicos dedicados a ejercer la creatividad.

Hoy en día nuestros museos son el principal legado de atracción turística, conocerlos todos es ya una obligación. Para MX City es importante compartirte la lista de todos ellos; proyectarte las exposiciones más ambiciosas de la ciudad y sobre todo describirte la historia de cada uno de ellos, los más extraños, los más sofisticados y sus detalles más hermosos.

Generalmente se visitan los espacios museísticos porque se quiere conocer las múltiples exhibiciones de estos. He aquí que ignoramos un punto esencial: los museos mismos son la más espectacular exhibición que pueda poseer una ciudad. Con el objetivo de invitarte a contemplar la belleza de algunos de ellos, te enlistamos 10 de los más alucinantes interiores museísticos que no necesitan de una obra de arte para exponer su grandiosa historia:



Anahuacalli



El museo Anahuacalli es el legado de Diego Rivera en el que se resguarda su apabullante colección: más de 50 mil piezas prehispánicas sumergidas en una maravillosa casona también de tintes prehispánicos diseñada personalmente por el muralista. Su estructura -similar a las edificaciones teotihuacanas, específicamente las “casas de los dioses”-, se planeó de principio para albergar actividades culturales como pintura, danza y música. Sus parajes laberínticos de la parte baja contienen piezas arqueológicas mientras que en la parte más alta se encuentra un mirador desde donde se puede apreciar los alrededores. Sus muros, creados con piedra volcánica de la zona, permiten crear una atmósfera mística que nos traslada a través del tiempo.

Dirección: Museo 150, San Pablo Tepetlapa, Coyoacán



Museo de Geología



El museo del Instituto de Geología de la UNAM es un increíble espacio donde se divulga el conocimiento científico de las ciencias de la Tierra. Ubicado en la Colonia Santa María Ribera, es este recinto donde convergen los estilos Ecléctico y Art Nouveau, alternados de igual manera con increíbles motivos prehispánicos. Su fachada está labrada en roca volcánica luciendo también un hermoso trabajo de cantera. En el cuerpo central destacan tres arcos decorados y en el pasillo interior, a ambos lados, se aprecia el escudo nacional de la época. Si interior se divide en tres hermosas salas de exhibición: la Sala Principal (donde se resguarda un asombroso esqueleto de mamut), el Sistema Tierra y la Sala de Paleontología.

Dirección: Jaime Torres Bodet No. 176, Col. Santa María la Ribera



Museo Experimental El Eco



Este pequeño museo, custodiado también por la UNAM, es una escultura ideada por Mathias Goeritz. En 1952 el empresario Daniel Mont se acercó al escultor Mathias Goeritz para comisionarle una inusual misión: construir un edificio que sirviera como plataforma de exploración artístico-funcional, inédita y que en sí misma fuese una obra de arte. La discreción que ostenta desde el exterior contrasta con la férrea personalidad que proyecta una vez adentro. El edificio mismo -diseñado dentro de las abismales posibilidades de la arquitectura emocional-, y la historia que lleva tatuada garantizan una experiencia sensorial alucinante.

Dirección: James Sullivan 43, col. San Rafael



Casa Gilardi



Son muchas las obras que el majestuoso arquitecto Luis Barragán diseñó en la ciudad, una de ellas, su misma casa, considerada patrimonio mundial por la UNESCO. La Casa Gilardi es una de sus más esplendorosas obras, una edificación diseñada como vivencia familiar en 1976, en donde resaltan sus toques “vernáculos” (llamados así por sus alucinantes colores llamativos pigmentados en materiales como piedra, madera y muros encalados). Los colores, las texturas, las secuencias y disposiciones de espacios son parte de increíble ensamblaje que tiene como primordial objetivo resaltar la luz solar en cada una de sus habitaciones. A pesar de que no se trata de un recinto expositivo la casa en sí misma es una obra interesante que vale la pena visitar.

Dirección: General Leon num 82 col. San Miguel Chapultepec



Dolores Olmedo



Las obras de Diego Rivera y Frida Kahlo se encuentran resguardadas en esta preciosa finca que lleva el nombre de la coleccionista mexicana a quien debemos su creación. El atractivo más hermoso del museo, además de las obras en exposición permanente, son sin duda sus grandes jardines dentro de los cuales podemos encontrar pavorreales y xoloitzcuincles andando libres por doquier. Un sitio ideal para meditar y ejercer la reflexión sumergidos en el silencio y armonía de sus pasillos.

Dirección: Av México 5843, col. La Noria, Xochimilco



Bellas Artes



Es probablemente la edificación más simbólica de nuestra ciudad. El Palacio de Bellas Artes alberga sorprendentes datos históricos que no terminan de contarse. Fue una de las obras más ambiciosas del presidente Porfirio Díaz por asemejar la ciudad de México a París, y fue realizada por la conmemoración de los 100 años de Independencia. En su interior, el gran escenario principal contiene una asombrosa cortina de cristal con más de un millón de cristales comisionados a la Casa Tiffany de Nueva York. Las columnas de la entrada principal y laterales, la herrería y las ventanas de la parte baja son una fascinante mezcla de Art Nouveau, Art Decó y Ecléctico.

Dirección: Av. Juárez, Centro Histórico, Ciudad de México



Museo de la Ciudad de México


Un palacio virreinal cuya creación data a 1536. Una de sus cuatro salas expositivas y una biblioteca con el más grande acervo bibliográfico sobre de la Ciudad de México. En su interior se puede observar un petroglifo prehispánico (diseños simbólicos grabados en rocas) que retrata la imagen de una cabeza de serpiente. Su escalera está ornamentada con las esculturas de dos perros y su puerta principal dibuja algunos mascarones poco comunes en las casonas “nobles” de la época, pero sí muy vistas en los diseños orientalistas. La fuente en forma de concha de su patio central es también uno de sus rasgos por el cual el museo se distingue de muchos otros de índole colonial.

Dirección: José María Pino Suárez 30, col. Centro



Castillo de Chapultepec



Es el palacio más hermoso de la ciudad de México. Un extraño castillo -el único en América- posado en medio de la urbe caótica, pensado en un principio como residencia de los líderes del país. Hoy, como todos los citadinos sabemos, funge como espacio museístico que nunca termina de asombrarnos. Cuenta con diversos patios, escalinatas y hermosos y grandes jardines que nos regalan una vista asombrosa de los alrededores de la capital. Su construcción colonial palaciega, situada en el centro de un bosque, es tan asombrosa como sus interiores que ilustran en 19 salas la historia de la conquista con numerosos objetos que van desde armaduras medievales, espadas y cañones hasta carruajes, pinturas y objetos propios de una mansión única en su clase.

Dirección: Bosque de Chapultepec I, Del. Miguel Hidalgo



Fonoteca Nacional



La Casa Alvarado, construida en el siglo XVII, de gran valor colonial y ubicada en el antiguo y bello barrio de Coyoacán, fue elegida como el recinto cardinal de la Fonoteca Nacional. Ahí se almacenan las documentaciones sonoras más importantes del país, desde piezas musicales hasta pedazos de intervenciones sonoras con poesía, piezas de arte sonoro, radionovelas, registros sonoros grabados por personas voluntarias, etcétera. Es también es un espacio vanguardista, donde artistas sonoros experimentales encuentran un espacio para dar a conocer sus obras. Su jardín es hermoso, cada uno de sus pasajes te invitan discretamente a escuchar también su silencio.

Dirección: Avenida Francisco Sosa 383, barrio de Santa Catarina, Coyoacán



Museo de Ripley


Posee una singular estructura medieval, parecida a un castillo y se encuentra abierto desde 1992. Sus 14 salas exhiben la colección de Robert L. Ripley (cartonista y antropólogo estadounidense), famoso por su afición a los fenómenos paranormales. Aquí encuentras cosas tan extrañas y perturbadoras como cabezas auténticas reducidas por los indios jíbaros de Ecuador, el hombre con dos pupilas en cada ojo, esculturas africanas con poderes misteriosos, etcétera. Entre sus fantásticas habitaciones de ciencia ficción se encuentra su enigmático túnel giratorio que a través de alucinantes ilusiones ópticas te retan a cruzar un puente sin caerte.

Dirección: Londres 4, col Juárez, del. Cuauhtémoc