domingo, 21 de mayo de 2017

Porque nos fuimos a trabajar en auto y no en autobús.

 Viajamos en autobús por diferentes motivos, visitar a familiares, conocer lugares, ir a trabajar o simplemente por dar la vuelta.  El autobús es el principal medio de los mexicanos, el 92% de las personas lo han usado en un momento de su vida; pero a pesar de eso la gran mayoría de las personas no tienen una opinión favorable en general hacia ese medio de transporte. Lo primero que les viene a la mente cuando tienen que usar un ómnibus es la pobreza; lo toman como un castigo, una consecuencia de no tener recursos para usar un mejor medio de transporte.

El autobús ademas tiene ciertos inconvenientes, existen cientos de rutas atendidas por miles de unidades, de hecho es una de las flotas mas grandes del mundo en comparación con el número de habitantes, pero su cobertura tiene limites; los horarios y corridas a determinadas poblaciones están muy limitadas por la baja demanda o la falta de vías de comunicación adecuadas.

Todo lo anterior viene a cuento para decirles que la mejor manera de trabajar en campo en México es rentar un auto. Con el tendrá toda la movilidad necesaria con la libertad de trabajar hasta donde le den las fuerzas a su equipo;  es fácil trasladar el equipaje e insumos laborales y como plus le brinda a su equipo de trabajo la sensación de que son apreciados por la empresa.

Por supuesto que hay desventajas, el costo por día es elevado, hay una responsabilidad firmada por el vehículo y el gasto de gasolina va por su cuenta. Pero con una buena planificación puede lograr ser mas productivo que limitando a su equipo con el transporte público.

Un viaje reciente incluyo visitas a diversas localidades rurales y semiurbanas durante doce días consecutivos en el lejano estado de Yucatan, rentamos un auto en el aeropuerto con Hertz que nos permitió estar conviviendo con los pobladores hasta altas horas de la noche. La tarifa increíblemente baja para una unidad nueva, amplia y con aire acondicionado.

El servicio de Hertz es de primer mundo, el chico del aeropuerto escucha atento tus deseos en cuanto al auto, toma nota y encuentra tu mejor opción en cosa de segundos; de ahí te trasladan en una camioneta con aire acondicionado a su oficina a 500 metros, donde firmas el contrato para inmediatamente abordar la unidad perfectamente limpia.

Cabe mencionar que resolvieron con paciencia todas las preguntas, dando indicaciones claras sobre las condiciones del carro al devolverlo, incluso conseguimos días extras sin penalización, tan fácil como llamarles para extender el contrato por el mismo precio por día.

Al momento de regresarlo, la revisión fue rápida con una entrega sin contratiempos, otra vez te llevan al aeropuerto.

Hertz nos dio una buena experiencia con un trato profesional muy por arriba de Budget y a siglos de distancia de Casanova.