miércoles, 17 de mayo de 2017

Olvidan histórica estación de tren de León



El edificio de la estación de tren, de estilo norteamericano, conserva en sus paredes externas su pintura roja y blanca./ Foto: José Antonio Castro Murillo

En las vías del olvido está la vieja estación de tren.

Entre el desinterés de las autoridades y particulares, el histórico edificio de la estación de trenes de León, ubicada al sur de la ciudad, se ha quedado en el olvido.

Incluso, bajo riesgo de colapsar, no hay proyectos para su restauración, ni los habrá en esta administración, señalaron las propias autoridades.

Testigo impasible de batallas revolucionarias, crepúsculos de progreso económico y decadencias ante el fin de una era en las comunicaciones, el edificio de arquitectura claramente influenciada por los estilos norteamericanos, luce en sus paredes externas el maquillaje brindado por pintura roja y blanca, sin embargo, en su interior el descuido es el principal habitante.



Antecedentes

La historia del inmueble se remonta hasta 1874, cuando el Congreso de la Unión aprobó la construcción del ferrocarril y telégrafo de Ciudad de México hasta León, a través de Querétaro, Celaya, Salamanca, Irapuato, Guanajuato y Silao.

La obra se culmina el 26 de noviembre de 1882, con la llegada del primer tren de vapor a León, con lo que queda inaugurada la estación de ferrocarril.

Aquel hecho fue narrado por el ideólogo leonés de la Revolución, Toribio Esquivel Obregón, quien en su obra señaló: "La inauguración del ferrocarril fue para León un motivo de fiestas como no las había habido nunca, por más que no fueron ni remotamente comparables con las que por igual motivo, hicieron después ciudades más ricas".

Desde entonces, este inmueble se convertiría en testigo de hechos vitales para la historia de la ciudad, e incluso de la nación.

La comunicación de León con la Ciudad de México se hacía casi en 12 horas, un tiempo hoy risible, pero que en ese entonces era corto, comparado con un viaje en diligencias tiradas por caballos, como se solía efectuar.

Esta ventaja llevó a que a la ciudad llegaran personas y negocios foráneos, además de que partían desde aquí mercancías y pasajeros para otros estados de la República entre la ruta a la capital del País.

En 1884, León queda conectado por vía férrea con el Paso del Norte, ahora llamado Ciudad Juárez, lugar al que se podía llegar "en menos de dos días", narraba la prensa local de entonces.

Con el estallido de la Revolución Mexicana, no se detuvo la actividad, aunque sí tuvo efectos por la destrucción de parte de la infraestructura, sin que se viera dañada la estación leonesa.

Tanto el ejército constitucionalista, encabezado por Venustiano Carranza, como las fuerzas comandadas por Francisco Villa, e incluso el propio Francisco I. Madero, arribaron a esta estación durante episodios de la lucha revolucionaria, entre 1910 y 1916.

En ese periodo, incluso hubo un lapso en que ésta fue la estación de la capital del estado, al menos así la señalaban los villistas, entre enero y junio de 1915.

Para la Segunda Guerra Mundial, más precisamente en 1943, este lugar atestiguó la llegada de casi mil 453 refugiados polacos que permanecieron por casi mil días en la Hacienda de Santa Rosa, al sur de la estación.

En esta estación también llegó a ser recibido entre vítores el reconocido torero leonés Rodolfo Gaona "El Califa".

El desarrollo de la actividad económica de la ciudad se vio impulsado por el paso de esta vía férrea, al ser el medio de traslado de mercancías locales a otras entidades, y, en consecuencia, el patio de maniobras de esta estación se convirtió en parte vital del desarrollo con la industria zapatera y rebocera, incluso pese a las complicaciones de otros sucesos, como la Guerra Cristera, entre 1927 y 1929.

En 1995 también fue escenario de la partida del último tren de pasajeros, que salió de León con destino a la Ciudad Juárez, con lo que se cerró una etapa en la historia de la ciudad, y parte de esta estructura quedó en desuso.

Sus nuevos encargados

Con el otorgamiento de la concesión sobre la Vía General de Comunicación Ferroviaria Pacífico-Norte a la empresa Ferrocarril Mexicano, S.A. de C.V. (Ferromex), en diciembre de 1997, durante 50 años tendrá bajo su responsabilidad tanto la vía férrea, el derecho de vía, los centros de control de tráfico y las señales para la operación ferroviaria, además de bienes de dominio público, entre ellos la estación leonesa.

El propio documento publicado en el Diario Oficial de la Federación, en diciembre de 1997, indica que Ferromex será el responsable de la preservación y conservación de los bienes concesionados que tienen valor histórico, cultural o artístico y están registrados como monumentos históricos ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia, como el caso de este inmueble.

En una visita de am al lugar, elementos de Seguridad que resguardan las vías férreas señalaron que usan sólo parte del primer nivel de este inmueble como parte de sus operaciones, mientras que el ingreso al segundo nivel es riesgoso, incluso a través de sus escaleras, por lo que evitan el ascenso a dicha área y sólo se emplea como almacén.

La zona que solía ser las taquillas luce casi intacta, entre polvo, y algunos instrumentos de oficina son utilizados ocasionalmente. Sólo el área de carga, que se ubica en el costado poniente del edificio y que consta de un solo nivel, es aún utilizada de manera constante.

Sin proyectos

La responsabilidad del mantenimiento del histórico edificio fue confirmada por la directora de Desarrollo Urbano municipal, Teresita del Carmen Gallardo Arroyo, quien indicó que al ser un inmueble registrado en el catálogo de monumentos del Instituto Nacional de Antropología e Historia, un proyecto de remodelación tendrá que presentarse primero a dicha instancia y, posteriormente, ante la dependencia a su cargo.

Por ahora, en la Dirección de Desarrollo Urbano, "básicamente son los templos los que se están ahorita dándoles un mantenimiento, y un mantenimiento básico, porque son montos que no sobrepasan el millón de pesos", indicó la funcionaria.

Estos trabajos sólo buscan "frenar un poco el deterioro", pero en el caso de la estación de tren de León, "específicamente, no hay ningún proyecto", mencionó.

Pese a la constante mención del alcalde Héctor López Santillana, sobre la necesidad de repasar la historia como parte de la formación de las nuevas generaciones y la conciencia sobre la actualidad de la ciudad, el Gobierno local tampoco proyecta a futuro presentar alguna propuesta para este espacio, así lo confirmó la directora de Hospitalidad y Turismo, Gloria Magaly Cano de la Fuente.

Cuestionada sobre alguna propuesta para revivir este espacio, la funcionaria señaló que "no hay hasta este momento una propuesta concreta", y en cuanto a la asignación de recursos del Ayuntamiento para alguna remodelación, no la habría, pues "ya vamos a la mitad de la administración y ya está proyectada la mayor parte del recurso en lo que resta", y no se contempla tal.

Pero Cano de la Fuente admitió que la remodelación de la estación es posible, y señaló el ejemplo de la antigua estación de tranvía en la calle Madero, que "está funcionando muy bien este concepto, que es familiar, y yo creo que este tipo de espacios, y muchos otros que hemos ubicado, se prestan perfecto para habilitar conceptos familiares. Hay muchos inversionistas, muy jóvenes, emprendedores, que buscan esos espacios. Y en tema de cultura y artes escénicas, tenemos necesidad de más espacios".