miércoles, 4 de diciembre de 2013

Saltillo


La actual ciudad de Saltillo, capital del estado de Coahuila, fue fundada en el siglo XVI luego de que en 1577 se le otorgara el nombre de “Villa de Santiago del Saltillo” y de que tiempo después, en 1591, naciera cercana a ella, la “Villa de San Esteban de la Nueva Tlaxcala”, una localidad habitada principalmente por indígenas, en su mayoría tlaxcaltecas traídos por la colonización; fue con la unión de ambas villas que se pudo conformar lo que posteriormente sería la ciudad de Saltillo, la que por muchos años se convertiría en capital de uno de los más extensos dominios políticos de América, en el cual se comprendían los actuales territorios de Nuevo León, Tamaulipas y Texas.

En nuestros tiempos, Saltillo se ha convertido en una ciudad moderna que cuenta con los más excelentes medios de comunicación y de transporte, donde las principales actividades económicas son generadas por la industria, la agricultura y por supuesto, el comercio.
Entre los muchos atractivos que el centro de la ciudad ofrece al visitante destacan la Plaza de Armas, donde justo al frente se encuentra la Catedral de Santiago estilo barroco; el Palacio de Gobierno, el cual aloja un mural con la escenificación de la historia del Estado; el Liceo de las Artes; el Casino de Saltillo; el Recinto Juárez, donde se hospedó el mismísimo don Benito Juárez durante la intervención francesa; el Palacio Municipal, el Templo de San Esteban y por supuesto, el Teatro de la Ciudad llamado “Fernando Soler”.

ATRACTIVOS

PLAZA DE LAS ARMAS


Alguna vez se llamó la Plaza de la Independencia. El 27 de diciembre de 1835 el general Antonio López de Santa Anna enlistó y pasó revista a su ejército en esta plaza, justo antes de iniciar la contienda contra los rebeldes texanos.

CATEDRAL DE SANTIAGO


De estilo barroco y churrigueresco. Cuenta con 45 óleos, en su mayoría de la época virreinal; retablos barrocos y una multitud de columnas salomónicas rematadas por la concha del Apóstol Santiago.

PALACIO DE GOBIERNO


Conserva la obra mural de Salvador Tarazona (1929) que reproduce coloridamente la fiesta tlaxcalteca del Ojo de Agua, momento de la fundación de la villa de Santiago de Saltillo, mientras que el mural de Almaraz, que corresponde al año de 1979, muestra nueve periodos de la historia de Coahuila alineados cronológicamente, en los que se pueden admirar los momentos más trascendentales.

EL ATENEO FUENTE


La razón de su nombre proviene de don Juan Antonio de la Fuente, el principal precursor de su edificación. Su importancia como ícono de la vida cultural es tal que su imagen forma parte del escudo de armas de Saltillo. Su vestíbulo está decorado por obras murales de Salvador Toscano y Miguel Santana que no se deben pasar por alto.

CASINO DE SALTILLO


El porte magistral y elegante que caracteriza este edificio resguarda un acervo de algunas fotografías que describen las glamorosas fiestas y tertulias realizadas a partir de 1951 por la sociedad coahuilense.

FIESTASYEVENTOS

Entre las tradiciones más representativas de Saltillo y sus alrededores, se encuentran las cabalgatas y fiestas tales como las de San Isidro Labrador en Arteaga; la Fiesta del Santo Cristo de la Capilla celebrada en el mes de agosto, en el que se realizan las típicas danzas de “Tlaxcaltecas” y “Matachines”, y se organiza una animada verbena formada por todos los saltillenses, además de las procesiones y misas. En septiembre la devoción se siente a flor de piel entre las procesiones y danzas compuestas de acordes melódicos de violines y tambora en la Fiesta del Ojo de Agua; y por último, en el mes de octubre, la Fiesta de San Francisco se celebra no de diferente forma.

GASTRONOMÍA

La gastronomía de Coahuila se basa en la carne de res y de cabrito; sus platillos típicos son, entonces, el cabrito, la carne asada, la discada, la machaca, la fritada, el cortadillo y el chorizo; algunos de ellos acompañados de quesos, gorditas y pan de pulque. También recomendamos degustar el platillo típico de la ciudad, los ricos burritos, especialmente.
De sus postres, los favoritos son el “queso de nuez” (dulce de leche con trozos de nuez), la cajeta de membrillo y los deliciosos suaderos (rollos de jalea rellenos de piñón y almendra). Entre sus bebidas representativas están los licores de frutas, el sotol y los vinos de mesa: “Sangre de Cristo”, Vermouth, Chardonnay, Cabernet Sauvignon y Chenin Blanc.