La pieza histórica, atractiva y urbana viajó desde Londres para estacionarse en el parque de la 93.
Érick Niño, cartagenero de 33 años, recuerda que hace un par de años, cuando estudiaba en la Universidad de La Salle, en Bogotá, solía acudir a un bar adaptado en un vagón de tren a tomar su bebida favorita: la cerveza.
Desde entonces, le empezó a rondar una idea en la cabeza: crear su propio bar con características similares, que tuviera como concepto central esta refrescante bebida. Luego de varias opciones, adoptó un medio de transporte traído directamente desde Europa: The Routmaster.
Ubicado a media cuadra del parque de la 93, este bus de dos pisos, muy popular en Londres y que dejó de circular hace cinco años en dicha ciudad, fue trasladado desde el Viejo Continente, con todas sus piezas originales, hasta el norte de Bogotá, en donde actualmente sus clientes acuden a pasar una noche para disfrutar de la amplia gama de cervezas que allí se ofrecen.
La carta, estructurada por Niño, ofrece más de 25 tipos de cerveza, cocteles con licor y vírgenes (sin alcohol), bebidas calientes -como el té inglés- y tragos convencionales.
En el lugar también se puede disfrutar de diferentes platos, acompañados por canciones clásicas del rock británico.
"Quise poner una carta muy amplia para que los clientes tuvieran la oportunidad de probar cervezas de diferentes partes del mundo", menciona Niño.
Es por ello que su clientela puede probar marcas como Warsteiner (Alemania), Duvel y Stella Artois (ambas de Bélgica).
Niño le recomienda a sus clientes que no dejen de probar la cerveza Erdinger, de Alemania, ya sea negra o rubia, que para él ocupa el primer lugar en su lista.
The Routmaster es un sitio recomendado para quienes quieren sentir y disfrutar de una noche de rumba al estilo inglés, y para aquellos europeos que quieran recordar lo más tradicional de su lejana tierra.