Por inseguridad retrocede México en industria de cruceros, baja en Cozumel la estrella y mayor impacto en el Pacífico
*Apelará Vitro o por otro concurso y con acreedores proceso largo y pagos más severos; SCT ajena a endoso de Mexicana y a Tenedora K costes legales; Grupo Angeles en BMV a fin de año o 2012; cambio en Aduanas de refilón
Martes 11 de enero de 2011
MÁS ALLÁ DE la crisis, uno de los factores que dañan la escena económica del país es la inseguridad y la guerra contra el narcotráfico que emprende la administración del presidente Felipe Calderón.
Aunque hay ciudades más afectadas que otras por dichas hostilidades, en general el asunto ha provocado un serio problema de percepción internacional respecto a México, lo que ha inhibido inversiones directas y flujos turísticos.
De los rubros que han resentido esa circunstancia es el de los cruceros, actividad en la que México ha despuntado desde hace varios años, dados nuestros inmejorables destinos turísticos en el Pacífico y El Caribe.
Este es un negocio que antes de la crisis estaba en contacto con puertos y municipios de 12 estados a donde arriban al año más de 2 mil 900 cruceros con una derrama de unos 670 millones de dólares entre gastos de pasajeros, tripulantes y contribuciones públicas.
Destacan por mucho Cozumel junto con la Riviera Maya, en específico Mahahual, y que representan el 68% de la actividad de cruceros del país. También son importantes Los Cabos, Ensenada y en el Pacífico Puerto Vallarta y Mazatlán.
Debido a la imagen de que México es un país inseguro, se calcula que en 2010 hubo una baja del 12% en el número de pasajeros, pero más importante en lo que son arribos de barcos a costas mexicanas.
Firmas como Royal Caribbean, que es una de las más grandes del mundo y que encabeza Adam Goldstein, ha abandonado destinos en el Pacífico y opera con menos capacidad en Cozumel y Mahahual. Carnival Cruise que lleva Micky Arison y que tuvo problemas en noviembre con su embarcación Carnival Splendor, la ha dejado fuera hasta febrero, lo que se sumará a la afectación que ya sufren Los Cabos, Mazatlán y Vallarta.
Afortunadamente Disney Cruise Line que comanda Robert Iger justo arrancará este mes con una embarcación en el Pacífico que amortiguará la baja que ha sufrido el turismo por crucero por el tema de la inseguridad y también por el incremento de la competencia global frente al impulso de otras regiones como Sudamérica, Mediterráneo e incluso Asia y Australia.
Conforme a datos de la Asociación Mexicana de Empresas para la Atención de Cruceros Turísticos (AMEPACT) que preside Rafael Rivera y que lleva Arturo Musi, este fenómeno lo ha resentido en general al Caribe.
Sin embargo, nuestra estrella que es Cozumel, se ha visto más dañado que otros destinos como Bahamas que nos ha quitado terreno en cuanto al número de arribos. Habría un descenso de un 10%. Pero la mayor caída está en el Pacífico.
El ejemplo de Puerto Vallarta, que es el más popular en esa zona, es ilustrativo.
Mientras en 2008 se recibían 276 barcos al año, para este 2011 hay programados 185. En Los Cabos y Mazatlán se da algo similar y no se diga Manzanillo, Zihuatanejo y Acapulco. En este negocio global otras compañías importantes que se pueden mencionar son Norwegian Cruise que lleva Kevin Sheehan y Princess Cruise que comanda Alan Buckelew.
La oferta internacional, que no crece mucho por el costo de los barcos, se compone de unas 200 embarcaciones cuya capacidad instalada supera las 300 mil camas.
Aunque se ha crecido en los últimos años, es una infraestructura modesta que se mueve en el planeta en función de la mejor rentabilidad.
Sólo Las Vegas tiene una mayor capacidad.
El gremio ha planteado en más de una ocasión a Sectur de Gloria Guevara, la conveniencia de establecer un plan de acción de largo plazo para empujar a este negocio que en materia de costos tampoco es de los más competitivos por los derechos que se pagan y que se han privilegiado, más allá de la enorme derrama económica que ese rubro genera
Martes 11 de enero de 2011
Aunque hay ciudades más afectadas que otras por dichas hostilidades, en general el asunto ha provocado un serio problema de percepción internacional respecto a México, lo que ha inhibido inversiones directas y flujos turísticos.
De los rubros que han resentido esa circunstancia es el de los cruceros, actividad en la que México ha despuntado desde hace varios años, dados nuestros inmejorables destinos turísticos en el Pacífico y El Caribe.
Este es un negocio que antes de la crisis estaba en contacto con puertos y municipios de 12 estados a donde arriban al año más de 2 mil 900 cruceros con una derrama de unos 670 millones de dólares entre gastos de pasajeros, tripulantes y contribuciones públicas.
Destacan por mucho Cozumel junto con la Riviera Maya, en específico Mahahual, y que representan el 68% de la actividad de cruceros del país. También son importantes Los Cabos, Ensenada y en el Pacífico Puerto Vallarta y Mazatlán.
Debido a la imagen de que México es un país inseguro, se calcula que en 2010 hubo una baja del 12% en el número de pasajeros, pero más importante en lo que son arribos de barcos a costas mexicanas.
Firmas como Royal Caribbean, que es una de las más grandes del mundo y que encabeza Adam Goldstein, ha abandonado destinos en el Pacífico y opera con menos capacidad en Cozumel y Mahahual. Carnival Cruise que lleva Micky Arison y que tuvo problemas en noviembre con su embarcación Carnival Splendor, la ha dejado fuera hasta febrero, lo que se sumará a la afectación que ya sufren Los Cabos, Mazatlán y Vallarta.
Afortunadamente Disney Cruise Line que comanda Robert Iger justo arrancará este mes con una embarcación en el Pacífico que amortiguará la baja que ha sufrido el turismo por crucero por el tema de la inseguridad y también por el incremento de la competencia global frente al impulso de otras regiones como Sudamérica, Mediterráneo e incluso Asia y Australia.
Conforme a datos de la Asociación Mexicana de Empresas para la Atención de Cruceros Turísticos (AMEPACT) que preside Rafael Rivera y que lleva Arturo Musi, este fenómeno lo ha resentido en general al Caribe.
Sin embargo, nuestra estrella que es Cozumel, se ha visto más dañado que otros destinos como Bahamas que nos ha quitado terreno en cuanto al número de arribos. Habría un descenso de un 10%. Pero la mayor caída está en el Pacífico.
El ejemplo de Puerto Vallarta, que es el más popular en esa zona, es ilustrativo.
Mientras en 2008 se recibían 276 barcos al año, para este 2011 hay programados 185. En Los Cabos y Mazatlán se da algo similar y no se diga Manzanillo, Zihuatanejo y Acapulco. En este negocio global otras compañías importantes que se pueden mencionar son Norwegian Cruise que lleva Kevin Sheehan y Princess Cruise que comanda Alan Buckelew.
La oferta internacional, que no crece mucho por el costo de los barcos, se compone de unas 200 embarcaciones cuya capacidad instalada supera las 300 mil camas.
Aunque se ha crecido en los últimos años, es una infraestructura modesta que se mueve en el planeta en función de la mejor rentabilidad.
Sólo Las Vegas tiene una mayor capacidad.
El gremio ha planteado en más de una ocasión a Sectur de Gloria Guevara, la conveniencia de establecer un plan de acción de largo plazo para empujar a este negocio que en materia de costos tampoco es de los más competitivos por los derechos que se pagan y que se han privilegiado, más allá de la enorme derrama económica que ese rubro genera