La Habana, Cuba (5 enero 2011).- El crucero inglés Thomson Dream atracó el miércoles en La Habana con unos 1500 viajeros, una operación importante en momentos en que la Isla busca diversificar su oferta turística, dijo un directivo del sector.
Entusiastas viajeros descendieron del buque para pasar dos noches en La Habana, donde fueron recibidos con tragos de ron Havana Club y bailarinas que repartían folletos del legendario cabaret Tropicana mientras se movían al ritmo de la música.
"Por primera vez entra en Cuba un barco de estas características (...) Lo valoramos como un acontecimiento muy importante", dijo José Manuel Bisbé, Director Comercial del Ministerio de Turismo, aludiendo a la cantidad de pasajeros.
El funcionario dijo que el crucero tendrá dos entradas en enero, una en febrero y otra en marzo.
"Estos son, de alguna manera, clientes que van a tener la oportunidad de ver muy rápidamente un pedacito de Cuba y se pueden convertir también en agentes promocionales importantes para el destino", agregó.
Paul Fowler, un inglés que viajó con su esposa y su hija, se mostró entusiasmado a su llegada.
"Es la segunda vez que vengo a Cuba. Es un bello lugar, me gustan los habanos, son fabulosos", dijo sonriente al bajar del buque.
El turismo es una de las principales fuentes de ingresos de divisas en Cuba. La llegada en 2009 de 2.4 millones de turistas inyectó unos 2 mil millones de dólares a su frágil economía.
La operación de los cruceros en Cuba floreció en el pasado, pero cayó en picada en los últimos años debido al incremento de las sanciones económicas que aplica desde hace medio siglo Washington a La Habana, que incluye medidas severas contra buques estadounidenses o de otros países que lleguen a puertos cubanos.
La española Pulmantur, por ejemplo, dejó de operar en Cuba tras ser absorbida en 2006 por la estadounidense Royal Caribbean Cruise.
Pero en los últimos meses ha ido creciendo el negocio. Según Bisbé operan seis compañías en Cuba de países como España, Inglaterra y Noruega.
El funcionario dijo que 2010 llegaron a la Isla unos 10 cruceros y alrededor de 10 mil turistas, pero no pudo precisar los ingresos que tuvo el país por este concepto aunque aclaró se trata de unos cuantos millones.
"Estamos trabajando desde hace varios años con el interés de ir captando nuevos barcos, nuevos cruceros que hagan escala, que hagan estancia", dijo.
El ex Presidente cubano Fidel Castro arremetió en 2005 contra el turismo de cruceros, al que criticó por dejarles la basura a los países que visitan.
Bisbé, en cambio, aclaró que el interés de la Isla por potenciar esta modalidad de turismo no constituye un cambio de mentalidad.
"No ha habido un cambio de mentalidad, las cosas malas de los cruceros nosotros no las aceptamos, no aceptamos que se agreda el medio ambiente, no aceptamos que se expolie la economía nacional, el resto de las cosas de los cruceros como una modalidad turística más las aceptamos", dijo.
Cuba sostiene que el embargo comercial que le aplica Estados Unidos desde hace medio siglo es la principal traba para desarrollo económico.
Bisbé restó importancia a una eventual flexibilización de las medidas que impiden a los estadounidenses visitar la Isla desde la década de 1960, un asunto que ha sido discutido en Estado Unidos sin éxito hasta ahora.
"Eso habría que preguntárselo más bien al Gobierno norteamericano (...) Vamos a crecer muy a pesar de ellos", agregó el funcionario.
Cuba espera la llegada de más de 2.7 millones de turistas este año.
Entusiastas viajeros descendieron del buque para pasar dos noches en La Habana, donde fueron recibidos con tragos de ron Havana Club y bailarinas que repartían folletos del legendario cabaret Tropicana mientras se movían al ritmo de la música.
"Por primera vez entra en Cuba un barco de estas características (...) Lo valoramos como un acontecimiento muy importante", dijo José Manuel Bisbé, Director Comercial del Ministerio de Turismo, aludiendo a la cantidad de pasajeros.
El funcionario dijo que el crucero tendrá dos entradas en enero, una en febrero y otra en marzo.
"Estos son, de alguna manera, clientes que van a tener la oportunidad de ver muy rápidamente un pedacito de Cuba y se pueden convertir también en agentes promocionales importantes para el destino", agregó.
Paul Fowler, un inglés que viajó con su esposa y su hija, se mostró entusiasmado a su llegada.
"Es la segunda vez que vengo a Cuba. Es un bello lugar, me gustan los habanos, son fabulosos", dijo sonriente al bajar del buque.
El turismo es una de las principales fuentes de ingresos de divisas en Cuba. La llegada en 2009 de 2.4 millones de turistas inyectó unos 2 mil millones de dólares a su frágil economía.
La operación de los cruceros en Cuba floreció en el pasado, pero cayó en picada en los últimos años debido al incremento de las sanciones económicas que aplica desde hace medio siglo Washington a La Habana, que incluye medidas severas contra buques estadounidenses o de otros países que lleguen a puertos cubanos.
La española Pulmantur, por ejemplo, dejó de operar en Cuba tras ser absorbida en 2006 por la estadounidense Royal Caribbean Cruise.
Pero en los últimos meses ha ido creciendo el negocio. Según Bisbé operan seis compañías en Cuba de países como España, Inglaterra y Noruega.
El funcionario dijo que 2010 llegaron a la Isla unos 10 cruceros y alrededor de 10 mil turistas, pero no pudo precisar los ingresos que tuvo el país por este concepto aunque aclaró se trata de unos cuantos millones.
"Estamos trabajando desde hace varios años con el interés de ir captando nuevos barcos, nuevos cruceros que hagan escala, que hagan estancia", dijo.
El ex Presidente cubano Fidel Castro arremetió en 2005 contra el turismo de cruceros, al que criticó por dejarles la basura a los países que visitan.
Bisbé, en cambio, aclaró que el interés de la Isla por potenciar esta modalidad de turismo no constituye un cambio de mentalidad.
"No ha habido un cambio de mentalidad, las cosas malas de los cruceros nosotros no las aceptamos, no aceptamos que se agreda el medio ambiente, no aceptamos que se expolie la economía nacional, el resto de las cosas de los cruceros como una modalidad turística más las aceptamos", dijo.
Cuba sostiene que el embargo comercial que le aplica Estados Unidos desde hace medio siglo es la principal traba para desarrollo económico.
Bisbé restó importancia a una eventual flexibilización de las medidas que impiden a los estadounidenses visitar la Isla desde la década de 1960, un asunto que ha sido discutido en Estado Unidos sin éxito hasta ahora.
"Eso habría que preguntárselo más bien al Gobierno norteamericano (...) Vamos a crecer muy a pesar de ellos", agregó el funcionario.
Cuba espera la llegada de más de 2.7 millones de turistas este año.