CIUDAD DE MÉXICO, 9 de enero.- Ante la inseguridad que afecta a varias entidades vecinas a la Ciudad de México, los altos ejecutivos pagan hasta 25 mil pesos por hora para atravesar distancias entre 90 y 212 kilómetros a bordo de un helicóptero.
Empresarios encuentran, en la transportación aérea ejecutiva, rapidez y seguridad para cumplir con sus compromisos de negocios, entre ciudades aledañas a la capital del país.
Para ello cambian traslados que llevarían horas, por 20 minutos, viajando en un helicóptero a 200 kilómetros por hora.
“Los helicópteros se están usando sobre todo por empresarios que tienen que viajar a Puebla, Toluca, Pachuca, Querétaro, entre otras ciudades, los llevamos en el helicóptero y los traemos, porque es más rápido y más seguro”, aseguró Alejandro Vite, gerente de operaciones de la empresa Fly Jets.
De acuerdo con el también piloto, los servicios ejecutivos y corporativos que se ofrecen en la ciudad, si bien tienen por objetivo el traslado veloz dentro de la urbe, buscan ofrecer una alternativa para realizar viajes cortos.
“Uno de nuestros clientes tenía una cita a las 10 de la mañana en Querétaro, ahí lo trasladamos en el helicóptero, y luego a la una de la tarde tenía que estar en una junta en su negocio en la Ciudad de México y el señor estuvo en los dos lugares con puntualidad”, comentó el empresario.
Los costos por volar del Distrito Federal a alguna de las urbes aledañas como Puebla, Toluca o Cuernavaca puede variar, dependiendo de la cantidad de kilómetros recorridos.
“Ir a Puebla tiene un costo de 26 mil pesos por hora, para ir a Toluca es aproximadamente lo mismo, porque la distancia es similar”, dijo Vite.
A los cargos por el servicio se debe sumar el precio que cada helipuerto ubicado en la Ciudad de México fija para el uso de las plataformas.
“Existen precios por uso de helipuertos que están autorizados. En algunos, por ejemplo, ubicados en la delegación Miguel Hidalgo, se puede cobrar hasta 400 dólares, más IVA, cada vez que desciende la aeronave”, detalló Vite.
La tarifa de la operación se incrementa, ya que las aeronaves no pueden permanecer en las plataformas y cada vez que aterrizan se vuelve a cobrar el uso del helipuerto.
“Ya estamos hablando que de dos bajadas, una para dejar al cliente y otra para recogerlo, ya son 800 dólares más IVA, más el costo del servicio”, dijo Vite.
De acuerdo con el empresario, los precios por aterrizar en helipuertos de la ciudad pueden variar entre mil 500 y cuatro mil pesos por operación de aterrizaje o despegue.
Aunque el mayor flujo de traslados tiene como destino entidades aledañas al DF, los trayectos en el interior de la ciudad también son frecuentes, sobre todo por factores de tiempo.
Vite comentó que los helipuertos ubicados en la colonia Polanco y en la zona de Santa Fe son las bases de donde despegan el mayor número de helicópteros con destino a ciudades vecinas al Distrito Federal.
“Nuestros clientes son gente muy poderosa, incluso hay quienes tiene sus equipos propios y nosotros sólo los administramos, combinan rapidez y seguridad”, aseguró Vite.
Además de los servicios ejecutivos, que dominan el espacio aéreo de la capital, también se ofrecen sobrevuelos que alcanzan los 15 mil pesos por hora de servicio, aunque algunos pueden ser más costosos.
“En un helicóptero de cinco plazas te cuesta hasta 26 mil pesos la hora de vuelo.
“Sales del Aeropuerto de la Ciudad de México y no bajas en ningún lugar”, comentó el gerente de de la empresa Fly Jets.
Construyen sin conocimiento
Un edificio que cuente con un helipuerto no sólo incrementa el estatus y la calidad de vida de sus habitantes, además eleva su plusvalía.
“Adquiere una conectividad única con su entorno urbano que le proporciona a sus habitantes una manera eficaz de ahorrar tiempo en sus traslados dentro y fuera de la ciudad”, aseguró Jacobo Hernández, de la empresa Aeronáutica Vertical.
No obstante, no todos los desarrollos inmobiliarios que incluyen dentro de su programa arquitectónico un helipuerto logran obtener un permiso oficial para que operen.
De acuerdo con Hernández, asesor para la construcción de helipuertos, el error de varias constructoras consiste en que edifican sin contar con el conocimiento para instalar una plataforma de aterrizaje y despegue.
“Construyen los helipuertos de manera empírica, por lo que cuando buscan certificarlo o regularlo, las autoridades aeronáuticas niegan el permiso, por no contar con la normatividad de seguridad vigente”, aseguró el también arquitecto.
El especialista consideró que lo recomendable es buscar asesoría con expertos en espacios aéreos y en proyectos arquitectónicos, desde la etapa de anteproyecto del inmueble a construir.
Finalmente el problema es para los compradores que al momento de querer utilizar las instalaciones aéreas enfrentan problemas legales para su uso.
“La gente cree que compró un inmueble con helipuerto, pero al momento de que acuden las autoridades aeronáuticas les dicen que no se trata de un helipuerto, sino una H pintada en la azotea”, explicó Hernández.
El experto en asesorías arquitectónicas aéreas estimó que edificar un helipuerto que cumpla con todas la normatividad de seguridad en la materia tiene un costo aproximado de seis millones de pesos.
Cantidad que puede duplicarse si se edifica la estructura sin la asesoría adecuada ya sea que se trate de un helipuerto elevado, de superficie o una heliplataforma.
No obstante, la instalación de un helipuerto operable en un edificio corporativo puede incrementar el valor del inmueble.
“Por ejemplo existen departamentos con un valor de uno o dos millones de dólares, que de contar con un helipuerto podrían incrementar su plusvalía de cinco a 10 por ciento”, puntualizó el arquitecto.
Las zonas de los grandes corporativos o que conglomeran inmuebles de vanguardia son las que mayor número de helipuertos concentran.
“Hay varios proyectos en la zona de Interlomas, en Santa Fe y en Polanco, sobre todo en lo que llaman en el nuevo Polanco, esos edificios ya incluyen helipuertos”, detalló Hernández.
El arquitecto estimó que la necesidad de este tipo de estructuras tiene que ver con el ahorro de tiempos y con la seguridad, factores que son fundamentales para la movilidad de empresarios en ciudades como el DF o Sao Paulo, en Brasil.
“Buscan seguridad, rapidez y sobre todo estatus. Sobre todo para inmuebles que tienen usos de suelo de oficinas, que serán corporativos con más de 17 niveles”, dijo Hernández.
Para el consultor la expansión del mercado aéreo privado en la Ciudad de México es viable siempre que los desarrolladores busquen asesoría para adecuar las edificaciones con el entorno.
Empresarios encuentran, en la transportación aérea ejecutiva, rapidez y seguridad para cumplir con sus compromisos de negocios, entre ciudades aledañas a la capital del país.
Para ello cambian traslados que llevarían horas, por 20 minutos, viajando en un helicóptero a 200 kilómetros por hora.
“Los helicópteros se están usando sobre todo por empresarios que tienen que viajar a Puebla, Toluca, Pachuca, Querétaro, entre otras ciudades, los llevamos en el helicóptero y los traemos, porque es más rápido y más seguro”, aseguró Alejandro Vite, gerente de operaciones de la empresa Fly Jets.
De acuerdo con el también piloto, los servicios ejecutivos y corporativos que se ofrecen en la ciudad, si bien tienen por objetivo el traslado veloz dentro de la urbe, buscan ofrecer una alternativa para realizar viajes cortos.
“Uno de nuestros clientes tenía una cita a las 10 de la mañana en Querétaro, ahí lo trasladamos en el helicóptero, y luego a la una de la tarde tenía que estar en una junta en su negocio en la Ciudad de México y el señor estuvo en los dos lugares con puntualidad”, comentó el empresario.
Los costos por volar del Distrito Federal a alguna de las urbes aledañas como Puebla, Toluca o Cuernavaca puede variar, dependiendo de la cantidad de kilómetros recorridos.
“Ir a Puebla tiene un costo de 26 mil pesos por hora, para ir a Toluca es aproximadamente lo mismo, porque la distancia es similar”, dijo Vite.
A los cargos por el servicio se debe sumar el precio que cada helipuerto ubicado en la Ciudad de México fija para el uso de las plataformas.
“Existen precios por uso de helipuertos que están autorizados. En algunos, por ejemplo, ubicados en la delegación Miguel Hidalgo, se puede cobrar hasta 400 dólares, más IVA, cada vez que desciende la aeronave”, detalló Vite.
La tarifa de la operación se incrementa, ya que las aeronaves no pueden permanecer en las plataformas y cada vez que aterrizan se vuelve a cobrar el uso del helipuerto.
“Ya estamos hablando que de dos bajadas, una para dejar al cliente y otra para recogerlo, ya son 800 dólares más IVA, más el costo del servicio”, dijo Vite.
De acuerdo con el empresario, los precios por aterrizar en helipuertos de la ciudad pueden variar entre mil 500 y cuatro mil pesos por operación de aterrizaje o despegue.
Aunque el mayor flujo de traslados tiene como destino entidades aledañas al DF, los trayectos en el interior de la ciudad también son frecuentes, sobre todo por factores de tiempo.
Vite comentó que los helipuertos ubicados en la colonia Polanco y en la zona de Santa Fe son las bases de donde despegan el mayor número de helicópteros con destino a ciudades vecinas al Distrito Federal.
“Nuestros clientes son gente muy poderosa, incluso hay quienes tiene sus equipos propios y nosotros sólo los administramos, combinan rapidez y seguridad”, aseguró Vite.
Además de los servicios ejecutivos, que dominan el espacio aéreo de la capital, también se ofrecen sobrevuelos que alcanzan los 15 mil pesos por hora de servicio, aunque algunos pueden ser más costosos.
“En un helicóptero de cinco plazas te cuesta hasta 26 mil pesos la hora de vuelo.
“Sales del Aeropuerto de la Ciudad de México y no bajas en ningún lugar”, comentó el gerente de de la empresa Fly Jets.
Construyen sin conocimiento
Un edificio que cuente con un helipuerto no sólo incrementa el estatus y la calidad de vida de sus habitantes, además eleva su plusvalía.
“Adquiere una conectividad única con su entorno urbano que le proporciona a sus habitantes una manera eficaz de ahorrar tiempo en sus traslados dentro y fuera de la ciudad”, aseguró Jacobo Hernández, de la empresa Aeronáutica Vertical.
No obstante, no todos los desarrollos inmobiliarios que incluyen dentro de su programa arquitectónico un helipuerto logran obtener un permiso oficial para que operen.
De acuerdo con Hernández, asesor para la construcción de helipuertos, el error de varias constructoras consiste en que edifican sin contar con el conocimiento para instalar una plataforma de aterrizaje y despegue.
“Construyen los helipuertos de manera empírica, por lo que cuando buscan certificarlo o regularlo, las autoridades aeronáuticas niegan el permiso, por no contar con la normatividad de seguridad vigente”, aseguró el también arquitecto.
El especialista consideró que lo recomendable es buscar asesoría con expertos en espacios aéreos y en proyectos arquitectónicos, desde la etapa de anteproyecto del inmueble a construir.
Finalmente el problema es para los compradores que al momento de querer utilizar las instalaciones aéreas enfrentan problemas legales para su uso.
“La gente cree que compró un inmueble con helipuerto, pero al momento de que acuden las autoridades aeronáuticas les dicen que no se trata de un helipuerto, sino una H pintada en la azotea”, explicó Hernández.
El experto en asesorías arquitectónicas aéreas estimó que edificar un helipuerto que cumpla con todas la normatividad de seguridad en la materia tiene un costo aproximado de seis millones de pesos.
Cantidad que puede duplicarse si se edifica la estructura sin la asesoría adecuada ya sea que se trate de un helipuerto elevado, de superficie o una heliplataforma.
No obstante, la instalación de un helipuerto operable en un edificio corporativo puede incrementar el valor del inmueble.
“Por ejemplo existen departamentos con un valor de uno o dos millones de dólares, que de contar con un helipuerto podrían incrementar su plusvalía de cinco a 10 por ciento”, puntualizó el arquitecto.
Las zonas de los grandes corporativos o que conglomeran inmuebles de vanguardia son las que mayor número de helipuertos concentran.
“Hay varios proyectos en la zona de Interlomas, en Santa Fe y en Polanco, sobre todo en lo que llaman en el nuevo Polanco, esos edificios ya incluyen helipuertos”, detalló Hernández.
El arquitecto estimó que la necesidad de este tipo de estructuras tiene que ver con el ahorro de tiempos y con la seguridad, factores que son fundamentales para la movilidad de empresarios en ciudades como el DF o Sao Paulo, en Brasil.
“Buscan seguridad, rapidez y sobre todo estatus. Sobre todo para inmuebles que tienen usos de suelo de oficinas, que serán corporativos con más de 17 niveles”, dijo Hernández.
Para el consultor la expansión del mercado aéreo privado en la Ciudad de México es viable siempre que los desarrolladores busquen asesoría para adecuar las edificaciones con el entorno.