La carretera libre y la autopista pasan junto a San Martín Texmelucan y algunos kilómetros adelante ascienden rumbo a Río Frío y Llano Grande, en la Sierra Nevada. Al norte de estos poblados están los cerros Telapón y Tláloc, el último con el templo más alto de Mesoamérica en la cima, a 4,120 metros sobre el nivel del mar. Al sur se puede ver desde algunos ángulos la "cabeza" del Iztaccíhuatl.
El Popocatépetl y el Iztaccíhuatl son la mancuerna de volcanes más famosos de México, a 5,465 y 5,230 metros sobre el nivel del mar, respectivamente, juntos integran el Parque Nacional Izta-Popo, con 25,679 hectáreas. Entre los dos volcanes está el Paso de Cortés y el albergue de Tlamacas. Tanto el Popocatepetl como el Iztaccihuatl pueden verse también desde Amecameca, por la carretera 115 que viene desde Cuautla. Al sur de Amecameca, a 25 kilómetros aproximadamente, está Nepantla, donde nació Sor Juana Inés de la Cruz. Al norte de Amecameca se encuentra Tlalmanalco. En este pueblo existe una capilla abierta del siglo XVI que tiene una rica ornamentación. Amecameca, a su vez cuenta con el convento de los dominicos, que conserva en su claustro diversas pinturas.
Nuestro último punto de visita antes de llegar a la ciudad de México es Texcoco, donde podemos llegar por la carretera libre que viene de Calpulalpan, Tlaxcala, o por la misma autopista México-Puebla, doblando a la altura de Los Reyes hacia el norte.
Texcoxo, el reinado de Nezahualcóyotl, que formó parte de la Triple Alianza junto con Tenochtitlan y Tlacopan, fue elegida por fray Pedro de Gante para fundar, en 1523, la primera escuela de América. De la antigua gloria prehispánica sólo conserva pequeños vestigios arqueológicos como Los Mesones y Tezcultzingo, del periodo colonial guarda construcciones como la Catedral, antiguo convento de San Francisco, con portada de estilo plateresco.
Terminamos este recorrido con una visita a Chapingo, universidad agrícola. La capilla conserva en su interior uno de los mejores murales de Diego Rivera, que hace alusión a la madre tierra.
El Popocatépetl y el Iztaccíhuatl son la mancuerna de volcanes más famosos de México, a 5,465 y 5,230 metros sobre el nivel del mar, respectivamente, juntos integran el Parque Nacional Izta-Popo, con 25,679 hectáreas. Entre los dos volcanes está el Paso de Cortés y el albergue de Tlamacas. Tanto el Popocatepetl como el Iztaccihuatl pueden verse también desde Amecameca, por la carretera 115 que viene desde Cuautla. Al sur de Amecameca, a 25 kilómetros aproximadamente, está Nepantla, donde nació Sor Juana Inés de la Cruz. Al norte de Amecameca se encuentra Tlalmanalco. En este pueblo existe una capilla abierta del siglo XVI que tiene una rica ornamentación. Amecameca, a su vez cuenta con el convento de los dominicos, que conserva en su claustro diversas pinturas.
Nuestro último punto de visita antes de llegar a la ciudad de México es Texcoco, donde podemos llegar por la carretera libre que viene de Calpulalpan, Tlaxcala, o por la misma autopista México-Puebla, doblando a la altura de Los Reyes hacia el norte.
Texcoxo, el reinado de Nezahualcóyotl, que formó parte de la Triple Alianza junto con Tenochtitlan y Tlacopan, fue elegida por fray Pedro de Gante para fundar, en 1523, la primera escuela de América. De la antigua gloria prehispánica sólo conserva pequeños vestigios arqueológicos como Los Mesones y Tezcultzingo, del periodo colonial guarda construcciones como la Catedral, antiguo convento de San Francisco, con portada de estilo plateresco.
Terminamos este recorrido con una visita a Chapingo, universidad agrícola. La capilla conserva en su interior uno de los mejores murales de Diego Rivera, que hace alusión a la madre tierra.